28 de diciembre de 2009

Donde el corazón te lleve.

Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón.
Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve.
Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál escojer, no te metas en uno cualquiera al azar:
siéntate y aguarda.